Retirado del tenis profesional en 1997 con 33 años de edad tras completar una exitosa carrera tanto en singles (15 títulos ATP y mejor ranking n.7 – julio y agosto 1990), como en dobles (n.1 junto con Sergio Casal en abril y mayo de 1989 con 50 títulos ATP), su presencia en las canchas se prolongó por un tiempo más acompañando a su hermana Arantxa y ayudándola como consejero y entrenador. Años más tarde, en un ya cercano 2008, Emilio, tras aceptar la capitanía del equipo español de Copa Davis, lograba liderar al combinado español hasta la consecución de la primera Ensaladera para nuestro tenis fuera de territorio español a pesar de no contar con el número uno español, Rafa Nadal, para aquel duelo y la hostilidad de toda el público argentino. Fruto de aquella experiencia, Emilio, junto con el psicológo Bruno Bognoli, escribieron el libro Soñar para Ganar, en el que se ahonda en las claves de la consecución del bienestar diario aplicando las experiencias psicológicas que usó su equipo en aquella ocasión.
Al margen de su etapa como capitán y el trabajo que ello requería, o sus múltiples apariciones en televisión como comentarista de TVE, Cuatro o La Sexta, Emilio desarrolla su día a día junto con Sergio Casal en Club Sánchez-Casal y la Academia Sánchez-Casal que ambos dirigen en las inmediaciones de Gavà-Castelldefels, coordinando un equipo humano que en ocasiones alcanza las 200 personas. Por el club y por su academia de alta competición han pasado y permanecido por largos espacios de tiempo tenistas del nivel de Andy Murray, Svetlana Kuznetsova, Daniela Hantuchova o Janko Tipsarevic. En la actualidad 130 jóvenes entrenan, estudian y duermen en sus instalaciones además de los otros 220 que acuden semanalmente a su escuela,
Desde mediados del pasado año, Emilio es presidente de la Asociación de Deportistas (ADE), reconocida como interlocutor por el Consejo Superior de Deportes, y que tiene como objetivo velar por el respeto y mejora de las condiciones laborales de los deportistas profesionales de cualquier disciplina. “Fueron los otros miembros de la ADE los que me eligieron imagino que por una mezcla de razones, como es mi nombre en sí, la capacidad de sacar proyectos difíciles adelante o liderazgo en momentos duros. Esta siendo una experiencia muy positiva que me permite conocer a gente muy preparada de otros deportes y espero que juntos consigamos ser una voz única”.
Mente inquieta, ponente en conferencias tanto deportivas como empresariales, padre de tres niños y amante confeso de la lectura, el buceo o el esquí, Emilio acaba de poner en marcha su propia fundación, con la misión de impulsar a través del deporte y la educación el desarrollo personal y la integración social. “Me gustaría devolverle al tenis y a diferentes sectores necesitados de la sociedad la posibilidad de que a través de la fundación puedan mejorar su forma de vida, con los valores del deporte y la formación”.
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